Cuando somos chiquitas, las mujeres decimos siempre "Yo quiero ser modelo" o soñamos algún dia con llegar a ser una princesa y vivir en un castillo, sin exepción.Tanto soñamos, y repetimos "Yo quiero ser..." y continuamos con un Modelo, Actris, Cantante... Princesa, como las de los cuentos, con un príncipe y un caballo blanco, que, al ir creciendo se van transformando en cualquier mediocre de clase media baja o, si tenemos suerte, un sapo, y en un Duna modelo 1994 con tres colores de pintura, respectivamente. No pido ser una princesa, ni tener un príncipe, ni unicornios blancos a mi alrededor, ni tampoco una bruja malvada que sea mi enemiga sólo por envidia. Pido ser una persona normal, feliz, con familia, hijos, alguien que me ame... ser lo que toda mujer qu
iere, mamá, sin pensar si quien tengo al lado es un hombre cualquiera con un suelo de 700 pesos o el príncipe de Gales, si tengo como forma de transporte un colectivo destartalado, un Duna de 3 colores y una patente que tiene ensima 20 años, un Lexus o un Lamborgini azul. Lo esencial es invisible a los ojos